A propósito de las "primeras veces"
En el momento en que escribo esto me encuentro un poco alcoholizado y el 2021 tiene poco más de 3 horas de edad. Es, simplemente, algo que he estado meditando durante la segunda mitad del 2020 y que, ahora, me ha dado por escribir al respecto.
A vísperas del año nuevo me encontraba con mi habitual sentir pesimista, cenando al lado de mi familia y ya con poco o nulo esfuerzo de pretender estar alegre por el momento. ¿Qué podría cambiar el hecho de avanzar un año en el calendario? ¿Sería diferente a cambiar cualquier otro mes? ¿Algo diferente a, simplemente, pasar de jueves a viernes?
Esas fueron mis interrogantes durante este mes y, quizás, vuelvan a serlo a vísperas de iniciar el 2022. Pero lo cierto es que, probablemente por la influencia del alcohol o, simplemente, por la emoción, me he aventurado a desear el nuevo año como uno mejor que el anterior a mis conocidos más cercanos y a hacer una reflexión propia de alguien que se toma esta fecha en serio.
Entonces, con este sentimiento, nuevas interrogantes vinieron a mi mente: ¿cuál debería ser la primera canción que escuche este año? ¿Cual debería ser el primer videojuego? ¿El Brawlhalla que me ha entretenido tantos años? ¿El Hollow Knight que fue regalado por un amigo sumamente preciado? ¿Cual debería ser mi primer dibujo? En otras palabras ¿Como deberían ser mis primeras veces en este año?
Es entonces cuando aquella parte, totalmente atea y sumamente escéptica, se pregunta ¿por qué eso importa? ¿Qué importancia tiene la primera vez en cualquier concepto? ¿Alguien disfrutó más su primera ilustración que la más reciente? ¿A caso el primer intento es mejor que los posteriores? ¿Realmente la "primera vez" te cambia la vida?
Aunque admito que esta clase de pensamiento ha estado presente por mucho tiempo, debo decir que, la conclusión a la que he llegado, es que no importa. ¿Esperabas con ansias aquella primera vez pero lo hiciste todo mal? No es importante, la mayoría de las actividades son para perfeccionarse con la práctica y no importa, en lo absoluto, si lo arruinas la primera vez. Es, de hecho, la razón de las primeras veces, arruinarlo todo para aprender de ello.
Con esta reflexión, que no sé si tratar de optimista o pesimista, decido comenzar este año: ningún comienzo debe ser perfecto, pues la perfección es algo inalcanzable. Lo realmente importante es que, cada nuevo intento, sea mejor que el anterior así que no dejes de intentar y no dejes de mejorar.
Comentarios
Publicar un comentario